domingo, agosto 26, 2007

Capitulo I. Almuerzo



Eran las 13:47 y se encontraba de pie haciendo la fila para almorzar. Mientras movía la pierna al ritmo de la música que salía a todo volumen de sus audífonos en dirección a sus maltratados tímpanos, tarareaba una cancion de los años noventa llamada "Plush", de los Stone Temple Pilots, que era parte de la colección de rock que había grabado en su telefono, contenido en la misma lista de reproducción con Jimi Hendrix, Janis Joplin, Nirvana, Cream y Led Zeppelin.

Afortunadamente ese día no había mucha gente, y la escualida columna dejaba ver las bandejas sobre un mostrador donde se podia apreciar una variedad limitada de almuerzos preparados y separados del publico solo por una vitrina abierta en el otro extremo y todo esto bajo un prominente anuncio que decía "PLATON".

Una de las manos entraba apenas en su bolsillo izquierdo y la otra seguía el ritmo de la canción que ahora era "Here we Come" de Jimi Hendrix, al tiempo que cambiaba de posición las piernas, dejando la izquierda atrás y la derecha por delante, que hacía las veces de percusionista, tratando de igualar el frenético y sicodélico tiempo de la batería de la canción.

Era día sábado y se había levantado tarde. Sabía que no había prisa, puesto que el trabajo iba a ser hecho de todas maneras. Sabía, simplemente sabía que él se encontraría almorzando con sus hijos en el momento que se sentara con su bandeja cargada de un plato desechable con pollo kaiser, puré de papas, tomate, palta, acompañado de una pequeña bolsa con una servilleta, un tenedor, cuchillo, sal y una bombilla para su Coca Cola grande que completaría el trío.

¿Como lo sabía? No se lo cuestionaba, solo lo sabía. Almorzaría lentamente esperando el momento indicado para cumplir con su mision.

Días atrás le habían contactado de la manera habitual.

Siguiendo el habitual ritual de lunes por la mañana, sehabía dirigido al ciber café escogido para esta ocasión. Era muy cuidadoso en este aspecto, ya que, a pesar de tener la situación absolutamente bajo control, consideraba que esa obviedad no era trivial, y al momento de investigar iba a ser lo primero que escrutarían. Por lo mismo evitaba volver al mismo lugar para revisar el correo electrónico.

Ingresó por una desgastada puerta de aluminio, decorada con un negruzco color casi descascarado por completo y una ventana que ocupaba la mitad superior de la misma.

- Necesito un computador - había dicho al dependiente que despistadamente leía el periódico en su versión electrónica con los ojos pegados al monitor que tenía frente a su rostro sobre el mostrador del local, en la sección deportiva, informándose de los por menores de la fecha del campeonato nacional de futbol del fin de semana recién pasado.

- El siete o el ocho- respondió con una sobrecargada ch y echándole una fugaz mirada, para no perder el hilo de la descripción del triunfo de su equipo favorito de futbol.

Luego de deshacerse de la molesta sensación que le causó la pronunciación que había hecho el muchacho de la palabra "ocho", se sentó en la incómoda silla de minúsculo respaldo sin brazos que acompañaba a un pequeño mueble que hacía las veces de escritorio, donde se encontraba posado un monitor de 17 pulgadas pantalla plana donde revisaría el correo electrónico.

Había un mensaje en la casilla electrónica especialmente creada para la tarea que realizaba desde aquella desdichada vez. El mensaje estaba en un lenguaje ininteligible con letras sin sentido y en bloques sin espacios ni minusculas que componía la totalidad del escrito.
Utilizó el pen drive que llevaba en el bolsillo de su chaqueta cotelé de color verde musgo y desencriptó el contenido del e-mail revelando una dirección http un password y una contraseña. Actoseguido ingresó a la dirección que se encontraba cuidadosamente encriptada en el correo electronico y completó rápidamente los campos de login y password en el cuadro de diálogo que había aparecido.

Un nombre, dos apellidos y una fotografía. Solo eso
Respondió como la hacía habitualmente utilizando la misma encriptación, pero escondiendo esta vez un "negocio en curso" y un numero de cuenta corriente junto a una suma de dinero.


Se acercó al mostrador y tomo una bandeja blanca, decorada con un individual de papel impreso con el logo del local de comida rápida y estiró el brazo izquierdo para tomar una bolsa con cubiertos, la que depositó sobre la bandeja.

Miró detenidamente el menú ofrecido en la vitrina y tal como sabía (¿como lo sabía?) pensó en el pollo kaiser, pero con papas fritas.

- Eso voy a comer- se dijo con su voz mental que hacía en ese momento caso omiso al estridente sonido de la guitarra de Kurt Cobain que estaba en reproducción en su Nokia n73

En el momento que se acercaba su turno, uno de los trabajadores de puesto de comida rápida virtió una fuente con puré de papas sobre uno de los recipientes que contenían y mantenían a temperatura ideal los alimentos preparados en la vitrina, haciendolo inmediátamente cambiar de opinión en relación al plato de comida que se iba a servir.

Una breve sonrisa se esbozó en su reseco rostro y pensó que iba a ser tal como sabía (sabía. ¿como lo sabía?).

Una vez servido el plato de pollo kaiser con puré de papas ensalada de tomate, palta y una Coca Cola grande, canceló el valor en la caja y se dirgió a la mesa donde sabía que se iba a sentar (sabía). Ni cerca ni lejos. Lo suficiente para ver ampliamente a él y a los seis niños que lo acompañaban (Rubios y de tez blanca como él. Bueno él tenía una tez mas rojiza, pero producto de la misma blancura, propia de su estirpe) y lo suficientemente alejado para que no lo sorprendieran en su vigilancia, en víspera de cerrar el negocio, como solía llamarlo él.

Lentamente comío su merienda, mientras él junto a los suyos disfrutaban su almuerzo comprado en variados puestos de comida rápida del lugar. A ratos le observaba cuidadosamente y con disimulo para tener presente cada movimiento, hata el momento en que se levantaran para dirigirse al Mitsubishi Montero Sport modelo 2007, adquirido con su sueldo de gerente general, y que se encontraba aparcado en el primer piso del estacionamiento del centro comercial, lugar donde se llevaría a cabo el encuentro.

Estaba conciente que no era necesario tanta vigilancia, ya que sabía (¿como lo sabía?) que todo se desarrollaría tal y como sabía (¿cómo?), pero un poco de estudio al personaje en cuestión le era siempre de su agrado, de esta manera, se familiarizaba con sus movimientos, miradas y gestos que le servirían para ejecutar cabalmente su cometido.

No tenía miedo, ni pena, ni ansia ni nerviosismo. Era incapaz de ser tene un solo sentimiento que no fuera la emoción de utilizar sus capacidades. Además del júbiloque le brindaba la maquinación de un nuevo contrato.

Nunca lo hacía de la misma manera. Existían miles de posibilidades, pero solo había utilizado tres, ya que era el numero de contratos y de negocios ue había cerrado desde que sabía (eso si).

El contacto se hacía de la manera habitual. ¿Cómo sabían de su existencia y del tipo de negocios que realizaba? No lo sabía y tampoco le importaba, puesto que cualquier desperfecto en su linea de acción sabría resolverla con la misma capacidad que cerraba los negocios, o a lo mejor de una forma más espectacular como pensaba que algún día, cuando se aburriera, lo hiba a hacer.

Desconocía también como conseguían su dirección de correo electrónico creada para el negocio, el cual pagaban habitualmente con un depósito en una cuenta corriente de un banco nacional.
Un banco nacional. ¿Por qué no? Si al fin y al cabo cualquier cuenta nominativa en algún banco extranjero con extrafalarias medidas de seguridad y protección a la identidad de sus clientes eran conocidas si se movían los hilos adecuados y se presionaba a las personas indicadas.
Además si lo llegaban a sorprender o se disponía una investigación por la suma de 6 digitos que aparecía de vez en cuando en su cuenta, sabría explicarlo, sabria responderlo. Sabría desviar las miradas sobre él. A su juicio se encontraba en la impunidad máxima hasta el momento que se encontrara con alguien como él. Eso también lo sabía (¿Como lo sabía?).

Se encontraba leyendo el periódico cuando él y sus seis hijos de entre los 9 y 19 años se levantaron de la mesa que ocupaban en la zona oeste del patio de comidas, dejando las bandejas sobre la mesa, cosa habitual en ellos. " Que las recoja el personal, que para eso están" enseñaba a sus hijos con un tono despreciativo y ellos respondían con risas despectivas. Y cuando se alejaron lo suficiente, se levantó y se dispuso a seguirlos.

Sabía como lo iba a llevar a cabo. Revisaba en su memoria cada detalle del momento de la ejecución. Para él era ejecución, porque sabía (¿cómo lo sabía?) que eral él el mismo verdugo, impune y frío incapaz de apiadarse de ese padre de seis hijos que serían testigos de suceso. Eso no le preocupaba tampoco, porque no dejaba huellas ni pistas y todo era tan bien ideado en su aterradora mente que no había espacio para los errores. Los errores sólo los cometen los débiles seres que me rodean, se decía a si mismo cuando ideaba el macabro plan que se disponía a ejecutar.

A lo lejos divisó el Montero Sport color gris plateado cuyo propietario caminaba diez pasos adelande, en el momento que le dió el habitual dolor de cabeza, que lo hizo detenerse por un tercio de segundo, mismo tiempo que utilizaron sus tendones para realizar una sopresiva y espontánea contracción.

En el momento en el que el diminuto aparato que llevaba en su mano derecha desactivó la alarma del vehículo, produciendo un click casi inapreciable producto de los seguros de las puertas que cedían ante el comando remoto, se acercó lo suficiente para terminar con la faena. Los niños subieron al automóvil en el mismo momento en que se encontraba de pie frente a su víctima para cerrar el negocio.

- ¿Felipe Lascano?- dijo con esa voz que se emplea para dar a conocer que en algún rinón de la mente está presente el nombre de la persona junto con la espectante intensión de ser reconocido. Momento en el que lo miró con rostro sorprendido y duditativo.

- Sí. ¿te conozco? - dijo tratando de asociar la imagen de la persona que tenía en frente llamando su nombre en tono de pregunta a algún escondido yolvidado nombre de su pasado, por última vez.





6 Comments:

Blogger Luciano said...

jajajajja wn..como podis matar a felipe lazcano..??(lease en tono ironico,jajajaaj)
Excelente historia, aunque los detalles como el nokia , el sport y todo eso no se si esten de mas pero le dan tu toque personal (a la otra colocas tu celular wn ajja)
dale, esperare la segunda parte, ojala no sean como las historias que mi hermano escribia en su juventud, cuando finalizaba todo con una explosion de una bomba atomica en pleno centro de conce jaajja

sdls,

4:37 p. m.  
Blogger Unknown said...

mmm...
io iwal fui a comer a platon el sabado
iwal k el tipo de tu historia
tb comi pollo
pero cn papas fritas

XD

zero aporte
(pa variar)
aioz

10:18 p. m.  
Blogger Unknown said...

es cmo rara
musho suspenso ...
io soy mas livianita ...

iwal es mas entrete k la de la casa dnd vivian los abuelitos y el armario y blablbla ...

muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuak

10:32 p. m.  
Blogger Unknown said...

wena.. al principio creo q podias ser tu el protagonista...
entretenida tu historia...q quieres qt diga...esperare el segundo capitulo...
pero tienes q publicarlo en papel =P es mas que lo que se retiene en la pantalla..porq? nose...pero es asi...jaojoa

bueno...que estes bien...y que sea pronto el segunfo capitulo...


adio!

10:54 p. m.  
Blogger Rod05 said...

Buena Lucho, sabia que iba a ser una buena historia (como lo sabia? solo lo sabia). Le pusiste sus buenos detalles ah, pense que ibay a escribir algo muuucho más "amateur" jaja, pero noo, te quedó super bien como para aspirar a ganarte un libro de Enrique Lafourcade. A esperar el segundo capitulo de este intrigante relato.
Ahi me avisas cuando este publicado.

12:19 a. m.  
Blogger Luciano said...

Tu compa que trabaja en svti me comento que se te ha visto mas seguido en el bar del negro y demases..a mitad de semana..
podra ser una de las causas de la esperada segunda parte ??

xD

cuidate luchin..

10:00 p. m.  

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